Releyendo una entrevista realizada en el ya distante 1981 por Carlos Rangel, a Friedrich Von Hayek, uno de los grandes intelectuales del liberalismo, en su convicción, la de Hayek, sobre el profundo fracaso del socialismo. Concluyo, que el mismo, es un experimento de economía planificada, que ha generado miseria en la población y la destrucción [...]
Releyendo una entrevista realizada en el ya distante 1981 por Carlos Rangel, a Friedrich Von Hayek, uno de los grandes intelectuales del liberalismo, en su convicción, la de Hayek, sobre el profundo fracaso del socialismo. Concluyo, que el mismo, es un experimento de economía planificada, que ha generado miseria en la población y la destrucción de la infraestructura económica, sometiendo a los pueblos a niveles aberrantes de miseria y de dependencia del estado; todo en aras de alcanzar el supuesto hombre nuevo.
Hayek invitaba a contrastar entre socialismo y sociedad libre. Yo, hoy tengo la certeza que al comparar cualquier país o sociedad donde se ha intentado imponer el modelo socialista, con otros donde ha prevalecido la democracia liberal, el contraste entre prosperidad y miseria, opresión y libertad; es más que evidente.
Es esa democracia liberal, que iniciaron los Levellers en la Inglaterra de Carlos I, que frenó al absolutismo; la forma civilizada de vida, que ha sacado de la miseria a millones en el mundo y sin duda sinónimo de libertad.
Quiero recordar aquella histórica frase de Lilburne, de hace cuatrocientos años, que ha quedado como una alarma encendida frente a quienes, con seductores argumentos de una supuesta igualdad, impuesta desde el Estado, le ponen fin a la libertad:”La propiedad no puede ser mantenida si la libertad es destruida, porque la libertad de mi persona está mas cerca de mí mismo que la propiedad sobre mis bienes y el que violando la ley, la justicia, me roba o me despoja de la libertad de mi persona, podría por esa misma razón robarme y despojarme con más motivo de mis bienes”. Cientos de años después complementa Hayek: “Por mi parte creo que lo que está a nuestro alcance es reconocer empíricamente cuál sistema ha sido en la práctica beneficioso para la sociedad humana, y cuál ha sido perverso y destructivo”.
Quiero resaltar una frase que hizo rodar 10 horas de discurso hueco y vacío en la AN, por quien se ha empeñado en quitarnos la libertad y convertirnos en una copia de esa sociedad oscurantista, la cubana, dirigida por criminales, que ha visto morir al preso político Wilmar Villar, un nuevo Franklin Brito; no es coincidencia, es la misma satrapía. “Expropiar es robar”, fue la frase que todavía le arrebata el sueño a nuestro Nerón tropical, sobre ese tema le hablaba Hayek a Carlos Rangel y afirmaba: “Hay fortísimas razones para pensar que la propiedad privada, la competencia, el comercio (en una palabra, la economía de mercado) son los fundamentos de la civilización y desde luego de la evolución de la sociedad humana hacia la tolerancia, la libertad y el fin de la pobreza”.
Por último quiero dejar a tu consideración, el contraste entre la propuesta libertaria de la democracia liberal, frente a quienes quieren convertirnos en una sociedad tribal, dirigida por comisarios políticos, llena de pobres, de cárceles y donde el exilio voluntario o forzado es la constante. Es la respuesta que Hayek le da a Carlos Rangel sobre la libertad: “Los liberales amamos la libertad y sabemos que implica cambios constantes, a la vez que confiamos en que los cambios que ocurran mediante el ejercicio de la libertad serán los que más convengan o los que menos daño hagan a la sociedad”.

